En una notaría, la estructura organizativa está compuesta por diversos puestos esenciales para el correcto funcionamiento del despacho. El Notario, máxima autoridad, es responsable de autorizar y supervisar todos los actos jurídicos y documentos. Los Oficiales de Notaría redactan escrituras y asesoran a los clientes, diferenciándose según experiencia en oficiales de primera y segunda. Los Auxiliares colaboran en tareas administrativas y apoyo documental. Los Copistas se encargan de la elaboración y gestión de copias de documentos. El personal de Pólizas tramita y archiva pólizas mercantiles, mientras que el personal de Administración gestiona la contabilidad, facturación e índices notariales.
En las siguientes páginas detallamos las funciones principales de cada uno de los puestos:

En todos ellos tienen en común unos requisitos de estudios, idiomas y experiencia.
A continuación podrás ver los detalles de contratación que suelen darse en una notaría: vacaciones, contrato, formación, residencia y beneficios sociales.